Media lata de cerveza
Treinta y seis marlboro mentolados
Bacardí blanco y cocacola
Vodka con mandarina
Tegretol hasta acabar media cajita
Y aún no logra el nivel de anestesia prometida.
Eva está tan viva que precisa un poco de inconsciencia, necesita olvidar que en algún lugar lejano palpitan -para otros- sus estrellas.
No existe un mal piadoso para que el alma se le duerma.
Pero ha vomitado amor por toda la escalera, y el corazón convulso no hace que deje de sentir, sólo la vuelve ciega.
11.9.04
IV
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